Charpente des Fauves
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La Charpente como laboratorio de hospitalidad radical

Desde hace seis años, la hospitalidad radical da forma a La Charpente des fauves. Influye en nuestra manera de abrir el lugar, habitarlo y compartirlo con los artistas, el público, las entidades colaboradoras y el equipo. Nuestra programación 2026-2027 dará continuidad a este proceso, convirtiendo La Charpente en un verdadero laboratorio dedicado a la accesibilidad y la inclusión. Cada semana de nuestra temporada, unas 44 semanas en total, pondremos a prueba una nueva iniciativa destinada a transformar concretamente el lugar. La Charpente será a la vez nuestro campo de observación, nuestro espacio de experimentación y nuestro principal objeto de investigación. Cada intervención partirá de una pregunta sencilla: ¿cómo puede este lugar responder mejor a las necesidades de quienes lo frecuentan? Los experimentos podrán modificar la distribución física, la circulación, la señalización, la iluminación, los espacios de descanso o las formas de utilizar las distintas salas. También podrán transformar aspectos menos visibles del lugar: las comunicaciones, los horarios, la acogida, la venta de entradas, el desarrollo de las actividades y el acompañamiento que se ofrece a los artistas y al público. Algunas intervenciones serán puntuales y relativamente fáciles de poner en práctica. Otras exigirán varios ensayos, ajustes o una transformación más duradera de nuestro funcionamiento. El lugar evolucionará progresivamente, al ritmo de las observaciones, las consultas y los comentarios recibidos. En lugar de aplicar una solución única, optamos por explorar distintas líneas de acción, adaptables según sus efectos en la experiencia vivida en La Charpente, para responder a una diversidad de necesidades. Este proceso se concretará en una residencia de equipo realizada en colaboración con Noémie Lavertu*. Este tiempo de investigación nos permitirá examinar nuestros hábitos, identificar los obstáculos presentes en el lugar y probar nuevas formas de acoger. Cada experiencia se documentará para comprender qué hace posible, a qué necesidades responde y qué límites revela. Nuestro objetivo es hacer que La Charpente sea más accesible, pero sobre todo más inclusiva. Un lugar accesible permite entrar, circular y participar. Un lugar inclusivo permite además sentir que se nos espera, que se nos escucha y que tenemos derecho a ocupar nuestro lugar. Esta distinción orientará todo el proceso. Al finalizar la temporada, haremos un balance crítico de las transformaciones realizadas. Algunas medidas se integrarán de forma permanente; otras se adaptarán, se sustituirán o se abandonarán. Los aprendizajes recogidos constituirán una memoria de la evolución de La Charpente y orientarán las próximas etapas de su desarrollo. Así, el laboratorio de hospitalidad radical no será simplemente una incorporación a la programación: modificará progresivamente la manera en que La Charpente se organiza, se percibe y se vive. Nos permitirá preservar la espontaneidad y el impulso experimental de nuestros comienzos, asentándolos a la vez sobre los cimientos más sólidos de una organización que va afirmando sus raíces. La Charpente seguirá siendo una estructura viva y en evolución, capaz de transformarse al contacto con quienes la habitan. Una pregunta acompañará a cada una de estas iniciativas: ¿Qué necesitas para que este lugar te acoja todavía mejor?